Los láseres han estado presentes para uso médico-quirúrgico en campos como la ginecología, neurocirugía y neuro-otología durante treinta años. En los últimos años se han empezado a utilizar en el campo de la dermatología (patologías y estética) con un avance tecnológico revolucionario, ya que los resultados son más que satisfactorios en muchas de sus diferentes aplicaciones a problemas de varios tipos.

Los tratamientos con láseres están basados en los principios de la fototermolisis selectiva y de la selectividad termocinética:

· La termolisis selectiva está basada en el principio por el cual cuando se selecciona cuidadosamente la longitud de onda, la longitud de pulso y el flujo de energía, el láser puede destruir un objetivo por debajo de la piel sin dañar el tejido circundante.

· Por otro lado, la selectividad termocinética es la última expresión de la fototermolisis selectiva, y usa un ancho de pulso que es mucho mayor que el tiempo de relajación termal de grandes estructuras. Esto permite a las pequeñas estructuras permanecer frías mientras los objetivos más grandes se calientan hasta el punto de destrucción (tinta de tatuajes, bulbo de pelo, manchas oscuras, etc.).

Cada uno de los láseres de que disponemos en el Centro Clínico Dermatológico tiene unas características propias para su utilización en los diferentes tratamientos, debiendo destacar que estos láseres carecen de efectos secundarios y no dejan restos residuales en la piel tras los tratamientos.

Pulse a continuación sobre cada láser para conocer más acerca de sus propiedades: